Luces que siembran el miedo advirtiéndonos
De ser los mismos que las encienden para guiar el camino
Hacia la perdición con la cabeza agachada
Buscando un consuelo, que te devuelva el hambre
Que te devuelva la sed
Arrastrándote ves
El final
Lamentos vacíos que crecen
Alimentando tus ganas de odiar
Tus manos agarran las cuerdas
Que te asfixian hasta la muerte